¿Estudio del rostro en la Micropigmentación?

    Tal vez esta pregunta hace 20 años me hubiera hecho recabar. Ahora, cuando sé que el maquillaje permanente, no es como el cosmético, pienso diferente.
    Cuando empezó el boom de esta técnica en USA, quisieron que se manejara como un procedimiento no invasivo. La palabra tatuaje estaba vetada de la mente de todos los que enseñábamos entonces. Recuerdo que en mis clases, a mis estudiantes les aseguraba que los procedimientos de maquillaje permanente se consideraban epidérmicos (no solo yo lo decía.) Cabe mencionar que en muchos países, y para evitar problemas con el departamento de salud, este concepto se sigue afirmando. Después de tanto tiempo, ya no debemos seguir engañándonos, la Micropigmentación, es una forma de tatuar.

    Primero que nada le diré que las reglas de los maquillistas, no siempre son útiles cuando realizamos un procedimiento de Micropigmentación. Entienda que un “delineado permanente”, implica que dibujemos unas cejas perfectas, en el lugar correcto: Lo mismo pasa con las líneas de los párpados y la del labio. Nuestros diseños deben ser admirables, entienda que permanecerán en el rostro de nuestras clientes por tiempo indefinido. El rostro es nuestra carta de presentación, imagínese el compromiso de tatuar correctamente a las personas que buscan nuestra asistencia. Quien busca un servicio de Micropigmentación, sin duda quiere incrementar su seguridad. Definitivamente quienes nos procuran pretenden mejorar su aspecto. Quizá quepa aquí recordarle la Regla de Oro: No hagas a otros lo que no desees que te hagan a ti.

    Infelizmente, tengo que admitirlo, muchos técnicos en la industria, siguen haciendo de las suyas. Me asombro al observar mujeres “tatuadas” de manera caricaturesca. Líneas muy gruesas en los párpados, cejas desproporcionadas, y el delineado de los labios, afuera del borde natural. Cuando veo esto, inconscientemente pienso que la persona que realizo el procedimiento, no tiene ni idea de lo que hace. Gracias a Dios que nuestra lucrativa industria, no ha desaparecido después de tantos accidentes causados por personas, que supongo, no tienen preparación.
    Hablemos de las cejas.

    Tal vez sea necesario que se olvide de todo lo que aprendió cuando estudió maquillaje. Cuando las tatuamos debemos tener la certeza de que quedaran en el lugar correcto. Después de muchos años, llegué a la conclusión de que deben quedar encima del hueso superciliar. Sí las posicionamos ahí, evitaremos que la gravedad las deforme. A mis estudiantes les aconsejo que con sus dedos toquen el borde superior del supraorbitario, incluso cuando tienen problema identificándolo, les pido marcarlo (puede ser con el indeleble, o con un lápiz blanco.)

    Una ceja tatuada, nunca deberá tener características curvas, esto aumenta la deformación causada por la gravedad. Tanto el inicio como las caudas, deberán dibujarse rectas en relación con la curvatura del superciliar. En cuanto a las distancias según el estudio del rostro, les comento lo siguiente.
    Sí dibuja una línea justo en medio de la frente, la distancia desde ahí hasta los inicios deberá ser 1.5 centímetros. Sí los ojos están muy juntos, aumente la distancia, sí están muy separados, disminúyala. Tomando esa misma línea como referencia, en la gran mayoría de los casos, dibujo el arco a una distancia de 4.5 centímetros. Sí la cara es muy redonda o gorda, puede acortar la distancia. En el caso de caras periformes, o en mujeres con prognatismo, amplíe la distancia.
    La altura del arco la determino según lo ancho de la frente. Considero una frente normal, aquella en la que quepan 4 dedos. En una angosta, solo cabrán 3. Sí esto se le hace complicado, no debe serlo, vea la distancia de la línea de crecimiento de las sienes. Una persona de frente angosta, normalmente tiene la línea de crecimiento muy junta de las caudas. Con una regla o un vernier, mido desde la base de las fosas nasales 7.5, hasta el arco, cuando es una frente ancha. En el caso de una estrecha, nunca marco el arco más alto de 7 centímetros.

    En cuanto a la longitud de una ceja, nunca las dibuje más largas de 5 centímetros. Sí desobedece esta regla, las caudas quedarán muy cerca del pelo de la patilla, sobretodo sí nuestra cliente es de cara rectangular o periforme. Solamente en orientales y mujeres con cara muy ancha, he desobedecido esta ley. ¡Ah, pero siempre he sido prudente! Cuando lo he hecho, no las he prolongado más de 2 o 3 milímetros.
    En cuanto a la altura de la cauda, y para evitar que nuestras clientes se vean con ojos tristes, o con la mirada de Mr Spock, considere lo siguiente: La distancia mínima del canto exterior a la cola, deberá ser de 2 centímetros, la máxima 2.3

    Cuando delineamos permanentemente los párpados, debemos sujetarnos a las leyes del tatuaje cosmético. El pigmento en los ojos, deberá implantarse solamente en las zonas foliculares. En el inferior, nos concretaremos a oscurecer la falda de la pestaña. Debo mencionar que si los ojos de nuestra cliente están muy juntos, no deberemos acercarnos a las esquinas internas. En el párpado superior, podemos oscurecer toda la franja de transición. Sí en un espejo observa con un ojo cerrado este borde, se dará cuenta que es blanco. Sí se concreta a depositar pigmento solo allí, le aseguro que el párpado no-se edematizará. Luego en el retoque puede engrosar más la línea sí lo desea, siempre y cuando no abuse. En cuanto a las clásicas “colitas”, le sugiero que no las haga largas. Al momento de estirar, hágalo de manera curva y hacia arriba. La misma piel de transición de la pestaña, le marcará el trayecto a seguir. Una cola larga nos hace correr el riesgo de que el pigmento se expanda. Por sí fuera poco, la cliente queda condenada a unas caudas permanentes, que caerán conforme el tiempo.

    Cuando la línea superior se hace muy gruesa, puede ser un impedimento para la blefaroplastia. Sí el cirujano hace el corte en el pliegue del párpado, se corre el riesgo de que la línea quede trepada. Esto en muchos casos, da la impresión de un párpado superior manchado.

    Huí, ahora tengo que hablar de los labios, la verdad es muy sencillo: Nunca haga el delineado afuera del borde natural. ¡Claro así de fácil!

    Recuerdo que en alguno de mis primeros manuales, les daba a mis estudiantes ideas de cómo corregir los labios. Yo venía del maquillaje convencional, entonces pensaba que con la Micropigmentación todo era posible. Existe incluso una plantilla de plástico con labios, ideada del mismo artículo, para practicar en clase las posibilidades de corregirlos, agrandándolos, o reduciéndolos. Y pensar que ahora les prohíbo pensar siguiera salirse del borde natural. La ignorancia es atrevida, de esto no tengo duda.

    No existe posibilidad alguna de hacer labios gruesos con el delineado permanente. Tampoco podremos reducirlos o mejorar el aspecto cuando son muy irregulares. Delinear los labios permanentemente es complicado, se lo aseguro.

    Cuando una boca es simétrica, nuestra misión será seguir el borde a la perfección. Cuando no lo es, podríamos meternos o salirnos del borde, apenas un milímetro. Sí el arco de cupido está muy abierto, le sugiero subir un milímetro el punto del centro, esto dará un aspecto de un arco más cerrado. Obviamente al subir el centro, deberá unir las líneas que se dirigen hacia los philtrums. Sí las comisuras superiores están caídas, en vez de dibujarlas por afuera, no se debe hacer, puntee de abajo hacia arriba. Sí hace esto, depositará el pigmento de manera que se expandirá. Puesto que el pigmento subirá por la forma en que fue implantado, causará la ilusión de una comisura más alta. En comisuras inferiores caídas, haremos lo mismo, puntearemos hacia arriba con la intención de que el pigmento se acomode en esta dirección.
    ¡No, claro que no! En la Micropigmentación deberá olvidarse de las bocas góticas, los delineados por fuera para agrandar los labios, y sobretodo del piquito de oro.

    Espero que este artículo le sirva, y por favor piense todo lo que le sugiero.

    Excelente verano.