Por: Alfredo González

    Bien decía Sócrates: Lo único que sé, es que no sé nada.
    Se me ocurre empezar así este artículo, para hacerles entender que nunca sabremos suficiente.

    En todas las profesiones, siempre se tendrá algo que aprender. En el mundo de la computación, nos maravillamos, día a día, solo de descubrir los adelantos de la cibernética. Si los médicos se aferraran a lo que se les enseño cuando sus prácticas, sin lugar a dudas, fueran unos profesionistas fracasados.

    Nuestra industria no es la excepción, ya que cada día se descubren nuevos conceptos que nos permiten hacer procedimientos predecibles y exitosos.
    Sin afán de molestar, con este artículo pretendo hacerles entender que quizá todos sus años de experiencia no sean suficientes para asegurar que lo que han venido haciendo sea lo correcto.

    Recuerde que la ignorancia es atrevida, muchas personas que no tienen conocimiento sobre determinada materia, hacen cosas sin pensarlo, simple y sencillamente porque desconocen el peligro detrás. Nuestra industria, desafortunadamente, se presta a que muchos coqueteen con el peligro, sin siquiera saberlo.

    Desde mi punto de vista y basándome por mi experiencia y la de mis compañeros investigadores, siempre he prohibido a mis estudiantes usar pigmentos blancos y negros puros. Para mí estos dos pigmentos no deben ser usados, por las razones que les expondré a continuación.

    Efectivamente existen negros en el mercado, pero todos son mezclas de oxido de fiero negro y rojo. Esto se hace con el objetivo de evitar que se torne gris o azul una vez encarnado. Otros laboratorios, ofrecen negros orgánicos, los que sin lugar a dudas se estabilizan como negro auténtico, pero de manera efímera; la verdad no tiene caso exponerse.

    El negro orgánico que se viene usando de manera indebida, algunas compañías lo mezclan con oxido de hierro, para hacerlo más estable. De cualquier manera, un pigmento con cualidades orgánicas, puede ser muy peligroso, sobre todo si usted es de los que todavía hace “colitas” y las tan solicitadas conexiones.

    De la única manera que un pigmento negro orgánico se estabiliza sin problema, es aplicándolo sobre las zonas de folículos. Quienes los usan, saben que no debe aplicarse sobre la piel “normal” del párpado. Desobedecer está “ley”, obviamente lo enfrentará a accidentes tarde o temprano.

    Yo siempre he dicho y lo seguiré haciendo, prefiero delineados oscuros que sin ser negros se vean oscuros. El uso del tan añorado y efímero negro, se presta a que la línea se vea irregular, y que con el tiempo se vea como un azul marino.

    Recuerde que en al maquillaje permanente no se debe pensar en presente, hágalo en futuro para que determine que pasará conforme el tiempo se encargue de hacer de las suyas.

    Por otro lado, espero que entienda que el factor luz tiene mucho que ver con el efecto que se percibe. En una persona morena de piel gruesa, será más fácil que un “negro” se vea como tal. En personas de piel delgada y blanca, no pasará lo mismo, ya que la cantidad de luz que se filtra a través de la piel hará que el ojo humano perciba azul en vez de negro.

    Todos los pigmentos sufren del proceso de envejecimiento. Esto se debe a la exfoliación natural de la piel, los rayos ultra violetas e incluso la luz artificial. Cuando el negro envejece, se torna en los colores más raros jamás imaginados dentro de la gama de los grises o los azules. Solo bajo luz fría, el negro se verá negro o en lugares en donde no haya mucha luz.

    Como la luz afecta a todos los pigmentos; cuando el negro se ve bajo luz natural, incandescente o de halógeno, se torna gris o azul: Esto es un fenómeno óptico. Recuerde que negro es un color derivado del azul, por consiguiente, no es difícil entender por qué se percibe azul o gris.
    Quien me asegure que sus delineados negros son verdaderamente negros, denota que no tiene muchos años de experiencia.

    Hablemos ahora del titanio, el metal más denso y opaco de los usados para la manufacturación de los pigmentos para maquillaje permanente. Realmente, me asombra el “boom” que ha tenido el iluminador. Por allí me he enterado que hasta línea francesa es llamado. Me mortifica mucho esta tendencia, ya que como en todo, tarde o temprano pasara de moda. Lo malo de todo esto es que quienes se hicieron esta línea, están condenadas a morir con ella, Ya que el titanio no es re-absorbible, descamable o removible; es decir, es definitivo.
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    Por si fuera poco, el titanio por lo denso, tiende a quedar abultado dentro de la piel. Si este es depositado con técnicas de punteo, puede dar la impresión de milios. Como este metal jamás se alterará, quedará atrapado en la piel por siempre. Cuando la piel del párpado envejece, provoca que la línea del iluminador se vea “cuarteada”, es decir quebrantada.

    Si existe la posibilidad de hacer que el titanio no se perciba como le menciono. Para conseguirlo aplíquelo con técnicas de rasgado y de preferencia dilúyalo con algún solvente. También puede hacerlo por etapas, es decir, no trate de depositar cantidades industriales de este metal desde la primara aplicación. Para que el iluminador quede relativamente bien, le recomiendo que no aplique blanco puro, el uso de otro metal ayuda a que el efecto no sea grotesco. Usar blanco puro hace que el iluminador se vea opaco, denso y granulado.

    Como ejercicio le recomiendo que vea el negro de sus clientes bajo diferentes tipos de luz. Por otro lado, observe cuidadosamente lo denso y abultado que quedó el delineador hecho con Titanio.